8.01.2012

Una canción, una esperanza.

Dreamers, you see everything in colors while the world is getting darker.

Escuchaba música y intentaba concentrarme en hacer lo que en verdad debía, como cualquier otro día. Tenía mi iPod en aleatorio, cambiaba y cambiaba canciones hasta que de pronto llegue a esa canción y de inmediato se me vinieron millones de sentimientos y recuerdos encima.

Recordé la primera vez que la oí, era pequeña, no más de diez años. La ame desde el principio y esperaba todo el día en el mismo canal con la esperanza de que la pasaran de nuevo. Me volvía loca cada que la escuchaba, le subía todo el volumen a la televisión y me ponía a cantar como si en verdad me supiera la letra.

Recordé como ellos se convirtieron en mis favoritos, les pedía a mis padres sus CDs aunque ellos nunca me los compraron. Se volvieron mi vida pero conforme iba creciendo y a ellos los dejaban de pasar en televisión, los olvide. Después aprendí a usar la computadora, me vicie con las redes sociales y fue ahí cuando me di cuenta de que para algunas personas ellos aún no habían desaparecido. Claro, a mi ya no me gustaban tanto como antes, había crecido y mis gustos habían cambiado pero aun así escuchaba sus canciones y a veces hasta me emocionaba como la primera vez.

Despues, a ellos los despreciaron, decían que no tenían talento y los dejaron en el olvido.

Cuando escuche de nuevo la canción comencé a llorar y no fue por todos los recuerdos, si no por que al fin pude entender bien lo que decía la letra de esa canción que antes me volvía loca.

Escucharla era todo lo que necesitaba, aunque no me diera cuenta hasta que ya había empezado a sonar.

Alguien que creyera en mi y un poco de mi esperanza, eso era lo que necesitaba y esa canción fue la que me devolvió la esperanza.

A veces a algunas personas les suena tonto ese dicho de "La música puede salvar vidas", pero yo pienso exactamente lo contrario a todos ellos y no solo por que me lo hayan dicho, si no por que lo he vivido.

Un mensaje, algo que me hiciera creer, sonreír e incluso llorar de la alegría. No puedo recordar la ultima vez que alguien me apoyo en algo o me dijo que "creía en mi" pero en verdad que se sintió hermoso poder sentirlo de nuevo.
 
Fácil es dejarse rendir sin dar pelea antes.Yo jamas he sido de las que se dan por vencida sin antes dar pelea ¿entonces por que eso ha sido lo que he hecho últimamente?

La vida no es fácil y jamás lo será, siempre hay obstáculos en el camino, unos más grandes que otros, y debemos de aprender a afrontarlos. Es lo que nos hace fuerte, es lo que nos prepara lo que seremos al final del camino.

Las batallas, los enfrentamientos, las caídas, las lágrimas, las cicatrices... todo eso nos hace ser las personas que somos. Todas esas caídas nos enseñaron a levantarnos, todas esas batallas nos ayudaron a ser más fuerte. Y que hayas caído una vez no quiere decir que ya no puedas volver a caer.

Claro que volverás a caer, somos seres humanos, cometemos errores, nos tropezamos con la misma piedra dos veces (o incluso más), pero ¿cuantas veces tenemos que fallar para darnos cuenta de la solución? Rendirse no la es. Abandonar la batalla no te hará las cosas mucho más fáciles, no puedes estar huyendo siempre de tus miedos, algún día tendrás que afrontarlos y más vale tarde que nunca.
 
Las caidas siempre serán duras pero lo que vale aquí no es precisamente que te levantes, si no la forma en que lo hagas, lo que aprendes de esa caída, de esa cicatriz, de esa batalla.

Caer, levantarse y mantenerse de pie.

Los problemas siempre estarán presentes en nuestras vidas y, ya sean externos o internos, jamás hay que dejarnos derrotar por ninguno de ellos, hay que luchar, ser fuerte y combatirlos.

Y yo nunca he sido de rendirme tan fácilmente.


Aferrate a otro día, por que el amor esta en camino.
Love is on its way - Jonas Brothers.

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