Debería de estar estudiando ya que me lleve 2 materias a R1.
Debería de estar acomodando mi pieza.
Debería de estarme bañando.
Debería de estar ayudando a mi mamá con los quehaceres.
Debería de poner a cargar mi iPod.
Debería de estar escribiendo un nuevo capitulo para la novela que deje abandonada desde Marzo.
Debería de trabajar, hacer algo productivo.
Debería de estar alistándome para ir a la iglesia.
Debería de estar haciendo muchas cosas más pero me da flojera.
Café, galletas y lluvia, todo al mismo tiempo ¿a poco no es genial? Eso hace que me den menos ganas de hacer algo o mínimo seguir escribiendo con más interés diciendo cosas inteligentes y acertadas. Pero ¿para que me molesto si de todas maneras nadie leerá esto?
Deberes, deberes, deberes, deberes por todos lados.
¿Saben que es lo que en verdad quiero y necesito justo ahora?
Un amigo.
Un verdadero amigo, un amigo real. Alguien que siempre este conmigo, alguien quien no le importe mi agresivo, bipolar, diferente y reservado caracter de adolescente que prefiere guardarse sus problemas de actitud, sus sueños frustrados, sus fantasías prohibidas, todo.
Alguien que este ahí y que me haga compañía hasta que los malos días se vayan y que también este dispuesto a acompañarme en los buenos.
Me he imaginado lo genial que sería tener un amigo o amiga así, preferiblemente que sean de los dos. Compartir gustos, risas, viajes, locuras, experiencias ¿se lo imaginan? por que yo si, muchas veces, todo el tiempo.
Hace tiempo le había contado esto mismo a una "amiga" pero ella me contesto: Deja de fingir, lo que quieres es un novio.
No, no es eso lo que quiero.
He sentido las sensaciones que te provocan el amor hace ya mucho tiempo atrás y si, es un lindo sentimiento, mientras dura, pero después lo único que te queda es un vacío, sientes que algo te falta y extrañas a esa persona. Después el vacío comienza a doler tanto que eso se convierte en un sentimiento insoportable y hay tanto dolor que tu corazón comienza a secarse, a agrietarse, a consumirse, a romperse y caerse en pedazos. Duele, y duele demasiado y todo esto puede ser provocado por el más mínimo acto de indiferencia, que te ignore cuando le mandas un SMS, que no te haga caso cuando esta con sus amigos, que cuando lo saludas su sonrisa no es igual de radiante, luminosa y llena de amor como la que tu te cargas...
Pero bueno, no vine aquí a hablar sobre el amor y sus consecuencias.
Si, tal vez sea de ese 0,0000000000000000000000000000000000000000000000000001% de personas que creen que la verdadera amistad es mil millones de veces más fuerte que el amor, que es más difícil encontrar a un buen amigo que a un novio, pero bueno, que más da, son mis creencias y yo soy la que va a cargar con ellas.
Últimamente me la he pasado perdida en mi mundo, o tal vez más lejos, no lo se, tal vez explorando nuevas tierras o cosas así. Me he sentido perdida pero a la vez he estado bien. He tenido ganas de llorar pero no ha sido tan difícil como otras veces contenerme.
Quiero tantas cosas, tantas que es imposible ponerlas en una lista porque, al final, siempre se me van a escapar uno o dos deseos.
Tengo demasiados sueños demasiado grandes, todos guardados en un rincón que pronto dejara de serlo para convertirse en una habitación entera, "la habitación de los sueños rotos" tal vez.
Doy demasiado y recibo tan poco.
Quiero tanto pero todo me lo guardo.
Nadie quiere sentarse un rato y ponerse a escuchar la historia entera de cada una de mis cicatrices.
¿Por que?
Por que la verdad es que no hay nadie a quien en verdad le importe.

Me encanta como escribes. Y he llegado a este blog por otro blog, pero me ha gustado haberlo leído, porque me identifico mucho contigo.
ResponderEliminarY no digas que no hay nadie que le importas, porque seguro que sí, me he metido mucho en tu papel y te entiendo.
Me encanta, en fin!!
Pásate por mi blog. http://amoryamistad-blanca.blogspot.com.es/ ;)