6.10.2014

destiempo.

 

¿Por qué tengo tanto miedo? ¿Por cuánto tiempo más me lo guardaré? Sentir nostalgia por algo que nunca tuve me hace sentir tan ridícula y patética que jamás me atreví siquiera a considerarlo.

Quería alejarme del amor y yo sabia que tu me querías, pero estaba tan dolida por un amor pasado que ni siquiera quise saber de ti ni mucho menos de lo que tu sentías por mi.

Tu me amabas y yo te ignoraba, y ahora el karma me esta jodiendo a mi volviéndome tan asquerosamente invisible que tu no te das cuenta de que por fin me siento igual.

Te tuve. Tu tan cerca y yo tan lejos. Un amor a destiempo.
 
Pero es que tu jamás tuviste las agallas para decírmelo y yo jamás podre dejar de ser tan condenadamente orgullosa como para darte una mínima pista de que siento lo mismo por ti. Y ahora que se que tu también te iras me siento aún peor por no haberme atrevido a decírtelo, aunque hubiera sonado completamente patético.

Nos conocemos desde hace ocho años pero jamás fuimos nada. ¿Cómo no me di cuenta antes?

Tu te vas y mis planes para yo irme también aun son inciertos, pero están ahí. Y si antes creía al fin ser feliz, ahora ya no lo siento.

Sea quien sea el que se vaya, el punto es que nosotros estábamos destinados a ser y dejar de ser en cierto momento, pero ambos lo dejamos pasar.

Yo por ignorancia, tu por cobardía.

Yo no quería saber nada del amor, y tu jamás te atreviste a decirme que me amabas. Pude haberlo considerado, tal vez darte una oportunidad. Pudimos haber hecho tantas cosas, pero ahora ya no queda tiempo y el poco que nos queda se nos escurre entre los dedos y lo único que nos queda es añorar algo que pudo haber sido pero nunca tuvimos, y posiblemente nunca tendremos.

Lo que sentías por mi... dios, me sentí halagada.

Antes me reprochaba, porque tuve que darme cuenta yo sola de lo que tu sentías por mi, aunque ¡dios, eras tan obvio! Me siento estúpida tan solo pensar. Habían miles de posibilidades de que solo estuviera alucinando (y, créeme, las considere todas) pero yo sabía que estaba en lo cierto, porque hubo un tiempo en el que yo sentí esa clase de amor por alguien más y por eso pude reconocerlo en ti sin titubeos. Aún así jamás me atreví a aceptarlo por miedo a sonar patética y romántica, como siempre.

Y justo cuando vi que te rendías, cuando te dabas por vencido y dejabas que el tiempo pasara y pasara y se interpusiera entre nosotros, fue entonces que yo me di cuenta de que sentía lo mismo por ti.

Porque sentí miedo. Si no me hubieras dado esa lección yo jamás hubiera podido verlo. Te tenía y te tome por sentado, pero cuando te empezaste a ir, me di cuenta de que en verdad me daba miedo perderte.

Que tonta fui, ahora me odio por eso.

Seria tan capaz de simplemente plantarme ante ti y decírtelo, absolutamente todo, pero ¿de qué serviría? solo haría más difícil el inevitable adiós que se cierne sobre nosotros.

Y ahora estoy volviendo a perder el amor que tanto ansiaba.

Lo deje ir por miedo a herirme, a sentirlo, y el hecho de que se haya ido sin que yo siquiera pudiera darme tiempo de reconocerlo me duele más aún.

Pero ya no nos queda tiempo, y lo menos que puedo hacer es aceptarlo y dejarlo ir. Dejarte ir.

Solo espero que sea cierto (y a la vez no) eso de que algunos amores duran toda la vida, aunque no estén juntos.

Algún día te volveré a ver, te voy a encontrar. No te quiero perder.

No hay comentarios:

Publicar un comentario